Imprimir Enviar a un amigo
Visitas: 8,974
Inicio Historia de Chile / Tercer periodo: La sociedad finisecular: auge y crisis del liberalismo (1883-1920) / Otros Aspectos De Nuestra Soberanía Y Ocupación Territorial Durante El Siglo XIX

Historia de Chile: Tercer periodo: La sociedad finisecular: auge y crisis del liberalismo (1883-1920).

Otros Aspectos De Nuestra Soberanía Y Ocupación Territorial Durante El Siglo XIX.

        
Ocupación del Estrecho de Magallanes:

El temor de que Inglaterra y Francia se intentaran ocupar el Estrecho llevó al Presidente Bulnes a encomendar al intendente de Chiloé la organización de una expedición para tomar posesión formalmente. Éste mandó una pequeña goleta llamada Ancud al mando del capitán Juan Williams, en 1843. Inmediatamente se echaron las bases del fuerte Bulnes, lo que fue muy oportuno ya que al día siguiente los franceses reclamaban la posesión de estas tierras. El establecimiento de una colonia satisfacía una necesidad, pero el poblado tropezó con varios inconvenientes debido al aislamiento y crudeza del clima. Esto motivó a que en 1849, se fundara la ciudad de Punta Arenas.

Colonización del Sur, Los colonos alemanes:

En Chile, correspondió a inmigrantes alemanes la tarea de transformar la región de los Lagos en una zona realmente productiva. Bajo el gobierno de Manuel Bulnes se dictó en 1844 la primera ley de colonización y al año siguiente fue enviado como agente del gobierno de Chile, Bernardo Phillippi para promover la migración de colonos alemanes al país. Con el patrocinio del gobierno de Manuel Montt, se iniciaron las gestiones para traer desde Alemania a familias que tuvieran interés en asentarse en la región de Valdivia y cultivar las tierras prácticamente vírgenes que allí existían. Se encomendó la coordinación de tal misión a Vicente Pérez Rosales. Pérez Rosales desarrolló una intensa labor que promovió y alentó la venida a Chile de inmigrantes alemanes. Fruto de ello, a partir de 1850 comenzaron a llegar los primeros colonos que traían no sólo dinero para adquirir tierras, sino también herramientas, semillas y, sobre todo, sus oficios aprendidos en Europa.

Las orillas del Lago Llanquihue, fue el lugar escogido para instalar a los nuevos colonos; estos se asentaron en torno a las recientemente fundadas ciudades de Puerto Montt y Puerto Varas, desplazando a los nativos Huilliches, quienes perdieron gran parte de sus territorios. Los alemanes cumplieron con lo que el gobierno esperaba de ellos. Al trigo, las papas y la cebada, añadieron la producción ganadera y la actividad industrial. La producción de alimentos rápidamente se completó con aserraderos, curtiembres, destilería de alcohol y talleres textiles que posibilitaron la integración de la actual región de los Lagos a la economía y al territorio nacional.

Conquista o Pacificación de la Araucanía:

Las relaciones entre el pueblo mapuche y las autoridades coloniales, que durante los siglos XVI y XVII se habían caracterizado por el enfrentamiento, mejoraron considerablemente durante el siglo XVIII, sobre la base de los Parlamentos, que reconocían la independencia de los araucanos y de sus derechos sobre un territorio cuya frontera se encontraba a la altura del río Biobío.

Los primeros intentos:

El estado Chileno comenzó la ocupación de la Araucanía, tibiamente, a mediados de la década de 1820. En 1825, se celebró el primer Parlamento entre representantes de ambos pueblos, en la localidad de Tapihue; en esa ocasión, los Mapuches cedieron formalmente al Estado chileno la zona. Pero no obstante este avance territorial, la línea fronteriza se va a mantener inalterada en el Bio-Bío hasta la década de 1850. En 1852, la administración Montt creó la provincia de Arauco, comprendiendo en ella los antiguos territorios mapuches. A partir de 1853, se dicta una serie de disposiciones que pretendieron organizar administrativamente la nueva provincia, proteger la propiedad indígena y regular la constitución de la nueva propiedad. Pero esta especie de anexión jurídica no se tradujo en ningún hecho relevante concreto de parte del gobierno chileno.

Cornelio Saavedra:

El verdadero cambio se produjo cuando se designó al coronel Cornelio Saavedra como intendente y comandante general de Armas de la provincia de Arauco. Esto se debía a la existencia de un hecho bastante curioso, un francés llamado Orelie Antoinne de Tounnens, se había proclamado Rey de la Araucanía. Fue apresado e internado en una “casa de orates”; posteriormente enjuiciado y expulsado a Francia. Entretanto en la Araucanía, Saavedra debía iniciar la “pacificación”. El plan de Saavedra consistía en la aplicación de la estrategia diseñada a comienzos del siglo XVII por el gobernador Ribera, organizador del primer ejercito profesional de Chile. Se avanzaría sobre el territorio Mapuche, desplazando la línea fronteriza hasta el río Malleco. Allí se crearía una línea de fuertes, en sentido transversal, que protegería las tierras incorporadas. Tras el ejército vendrían los agricultores, nacionales y extranjeros, comerciantes y funcionarios estatales. Una vez alcanzada esta meta, se haría un nuevo avance, que tendría las mismas características. Entre 1861 y 1868, Cornelio Saavedra logró hacer avanzar la frontera hasta el río Malleco, fundando varios fuertes. El avance no fue fácil. Los Mapuches resistieron el despojo de su territorio mediante una serie permanente de escaramuzas y dos alzamientos generales, ambos sofocados por el Ejército (1865 y 1868.)

Gregorio Urrutia:

Entre 1871 y 1878, el coronel Urrutia, sucesor de Saavedra, continuó el avance hasta el río Traiguén. Realizó un importante esfuerzo diplomático, cuyo resultado va a ser la celebración de paces con los Pehuenches (1871). La labor “pacificadora” se consolida a través de la extensión de la línea férrea hasta Angol, que cruza buena parte del territorio Mapuche. El sometimiento final se producirá durante los mismos años en que Chile libra la lucha contra Perú y Bolivia. Al estallar la Guerra del Pacifico (1879), la mayor parte de las tropas veteranas de la Araucanía fueron retiradas, reemplazándolas por contingentes de civiles de los pueblos fronterizos. Los Mapuches se unieron en un gran alzamiento general, hacia 1880, en que asolaron todos los poblados al sur del Bio Bío. El Gobierno decide terminar con el alzamiento y someter definitivamente a los Mapuches.

El contingente militar fue reforzado con las tropas que habían triunfado en el Perú, provistos de los más modernos armamentos. El año de 1882 el alzamiento fue contenido. Se procedió a la fundación o refundación de numerosos fuertes y poblados, como Temuco y Victoria. Hacia fines de ese año las huestes chilenas ya habían logrado llegar hasta Villarrica. Todas las tierras conquistadas fueron declaradas fiscales. Se las loteó entre chilenos y colonos extranjeros, que llegaron en número de alrededor de 10.000 a establecerse en estas comarcas. Los Mapuches, un pueblo que carecía de experiencia en la vida sedentaria, que se había convertido en una nación de ganaderos prósperos, trashumantes, son radicados en pequeñas reducciones, y a la larga, son transformados en los agricultores pobres que habitan hoy las Regiones Novena y Décima.
Fuente: www.biografiadechile.cl


  Continuar Leyendo en Tercer periodo: La sociedad finisecular: auge y crisis del liberalismo (1883-1920)

...

...

...

...

...

...

...