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Historia de Chile: Cuarto periodo: El siglo XX: la b煤squeda del desarrollo econ贸mico y de justicia social (1920 en adelante).

Los Gobiernos Radicales (1938-1952).

        

El Partido Radical chileno ten铆a su base ideol贸gica en los principios igaulitarios de la Revoluci贸n Francesa. Sus base de actuar pol铆tica se centraba en sus postulados de libertad, igualdad, solidaridad, participaci贸n y bienestar. Nacido a mediados del siglo XIX como una respuesta a la alternancia liberal conservadora en los gobiernos de Chile, se encarg贸 de representar de la mejor forma a la naciente clase media, surgida en base al desarrollo econ贸mico y el crecimiento del Estado. Su triunfo como coalici贸n en el Frente Popular lo llev贸 a la cima del poder, pese a que lo largo de su gobiernos sus coaliciones fueron d茅biles y no tendieron a durar.

Aguirre Cerda (1938-1941)

El primer presidente radical, don Pedro Aguirre Cerda era un ejemplo de la clase que representaba: profesor y abogado de la Universidad de Chile, era un emergente ejemplo de los hijos crecidos bajo el espacio del Estado Benefactor. Su elecci贸n, en la que gravit贸 fuertemente la Masacre del Seguro Obrero, nunca fue muy fuerte.

El principal efecto de la Segunda Guerra Mundial en Chile fue el quiebre de la coalici贸n por la denuncia ordenada por Mosc煤 de los frentes populares en cumplimiento del Pacto de no agresi贸n nazi-sovi茅tico de 1939. El gobierno careci贸 de apoyo para sacar adelante sus grandes promesas de campa帽a, aunque con la invasi贸n alemana a la Uni贸n Sovi茅tica los comunistas dejaron de lado sus reticencias y se sumaron al gobierno.

Sin embargo, el principal apoyo a la industrializaci贸n chilena provino de una desgraciada ayuda. En la noche del 24 de enero de 1939, con epicentro en la ciudad de Chill谩n se produjo un violento terremoto de desol贸 todo el sector central del pa铆s. Se estima que m谩s de 30.000 personas murieron aquel d铆a y la zona qued贸 devastada. Grandes canales de regad铆o, obras p煤blicas, puentes, edificios, escuelas y hospitales se vinieron abajo. Como medida paliativa el gobierno propuso la creaci贸n de una Corporaci贸n de Fomento de la Producci贸n, con el objeto de crear un fondo estructural de inversi贸n en corporaci贸n p煤blicas o semi-p煤blicas, encargada de ejecutar grandes empresas.

Bajo este alero se cre贸:

  • Empresa Nacional del Petr贸leo (ENAP);
  • Empresa Nacional de Electricidad S.A. (ENDESA);
  • El Holding de la Compa帽铆a de Acero del Pac铆fico (CAP); y
  • La Industria Azucarera Nacional (IANSA), entre otras.

Se invirtieron grandes sumas de dinero en la reconstrucci贸n de las zonas y su habilitaci贸n. Pese a lo anterior, el presidente se encontraba gravemente enfermo de tuberculosis y dimiti贸 a comienzos de noviembre de 1941, para morir quince d铆as despu茅s.

Juan Antonio R铆os (1941-1946)

La coyuntura provocada por la muerte de Pedro Aguirre Cerda fue llenada por la misma coalici贸n que llev贸 al poder al presidente muerto. La raz贸n de esta segunda reuni贸n en torno a una coalici贸n que se hac铆a cada vez m谩s vol谩til era la presencia de un enemigo com煤n: el general Iba帽ez. Ante estos hechos la Alianza Democr谩tica, como se le llam贸, eligi贸 a un miembro del ala conservadora del Partido Radical como candidato a la presidencia, el abogado Juan Antonio R铆os, que venci贸 en febrero de 1942 con el 55,7% de los votos.

El gobierno de R铆os se convirti贸 en una especie de parlamentarismo, por la debilidad de sus gabinetes y su corta duraci贸n, dada la incompatibilidad de las posturas que se encontraban representados en su gobierno. Los comunistas peleaban con 茅l por no cortar las relaciones con las naciones del Eje, mientras que la derecha lo acusaba de ser d茅bil con la izquierda. Al mismo tiempo los socialistas no lo apoyaban por ser demasiado condescendiente con los empresarios y no promover legislaci贸n obrera. El mismo Partido Radical le present贸 en 1944, una serie de propuestas que para 茅l resultaron inadmisibles:

  • Romper con la Espa帽a franquista (hab铆a roto las relaciones con los pa铆ses del Eje Roma-Berl铆n-Tokio en enero de 1943 y eventualmente declar贸 la guerra a Jap贸n);
  • Reconocimiento de la Uni贸n Sovi茅tica; y
  • Un gabinete totalmente radical.

El rechazo de R铆os a aceptar estas condiciones provoc贸 la salida de la totalidad de los radicales del gobierno, dejando al presidente sin partido. Producto de estas graves y profundas divisiones interinas, no fue de extra帽ar que la oposici贸n derechista obtuviera grandes avances en las elecciones parlamentarias celebradas en 1945. Esto signific贸 una debacle muy significativa para los partidos comunista y socialista que bajaron sustancialmente en sus votos y quedaron casi excluidos del Congreso. Por otro lado, los radicales sufrieron una baja limitada, mientras que el descontento con la incapacidad del gobierno y los partidos los capitaliz贸 la derecha.

Otro hecho que opac贸 a煤n m谩s la situaci贸n fue la represi贸n policial durante unos disturbios en la Plaza Bulnes de Santiago, donde murieron varias personas. En represalia por este hecho, parte del gabinete renunci贸 en protesta. En esta misma 茅poca, aquejado por un c谩ncer terminal, el presidente R铆os renunci贸 en favor de Alfredo Duhalde V谩squez, su ministro del Interior, quien ejerci贸 como vicepresidente hasta la muerte del presidente el 27 de junio de 1946.

Gonz谩lez Videla (1946-1952)

Por segunda vez en cinco a帽os, Chile concurri贸 a las urnas para elegir presidente. A la contienda electoral concurrieron Gabriel Gonz谩lez Videla por el Partido Radical, el doctor Eduardo Cruz-Coke por el Partido Conservador, Bernardo Ib谩帽ez por el Partido Socialista y Fernando Alessandri Rodr铆guez por el Partido Liberal.

La nueva candidatura de la coalici贸n entre los radicales, representados por un miembro de su ala izquierdista, como era Gonz谩lez Videla, con los comunistas fue a costa de una uni贸n p煤blica y notoria. El senador comunista y poeta Pablo Neruda dirigi贸 la campa帽a de Gonz谩lez y sus p煤blicos anuncios de confraternidad fueron famosos: dirigi茅ndose al Comit茅 Central comunista: Yo les aseguro a ustedes que no habr谩 poder humano ni divino capaz de romper los lazos que me unen al Partido Comunista y al pueblo.

Esto rindi贸 sus frutos: sac贸 el 40% de los votos frente a un 29% de Cruz Coke y un 27% de Alessandri. El Congreso Nacional de Chile lo ratific贸 despu茅s de ofrecer prevendas a todos los partidos. Como consecuencia termin贸 con un gabinete conformado, al igual que sus predecesores, con elementos contradictorios: liberales, radicales y comunistas.
Al poco tiempo se llevaron a cabo elecciones municipales en las cuales el m谩ximo crecimiento de un partido fue de los comunistas, que pese a ser parte del gobierno, fueron siempre sus principales cr铆ticos. Los liberales, al ver que el m谩ximo cr茅dito se lo llevaban los comunistas se retiraron del gobierno. Ante esta perspectiva, mirado en el contexto de la guerra fr铆a, Gonz谩lez decidi贸 dejarlos fuera del gobierno, volviendo a la oposici贸n, siendo 茅ste su mejor y m谩s efectivo lugar de lucha pol铆tica.

Al poco tiempo graves incidentes instigados por dirigentes comunistas vieron la luz. En Santiago, en junio de 1947 se provocaron incidentes por una huelga en el transporte urbano que termin贸 con varios muertos y el Estado de Sitio aplicado en la capital. El segundo, y mucho m谩s grave episodio, se produjo en agosto y en octubre del mismo a帽o en las minas de carb贸n del sur, donde se declararon sendas huelgas que pusieron en jaque al gobierno. S贸lo el propio viaje del presidente pudo salvar la situaci贸n, ante sindicatos dirigidos por comunistas. De la misma manera, unos d铆as despu茅s, los sindicatos de la mina de Chuquicamata se declararon en huelga. Gonz谩lez sinti贸 que el ambiente se estaba volviendo cada vez m谩s enrarecido y utiliz贸 con mayor severidad las leyes de emergencia.

Finalmente, ante la presi贸n de los Estados Unidos, y con el apoyo de los dem谩s partidos, salvo una facci贸n falangista y socialista, se dict贸 una severa Ley de Defensa Permanente de la Democracia (conocida como Ley Maldita), que puso al Partido Comunista fuera de la Ley y elimin贸 a m谩s de 20.000 personas de los registros electorales. Se reabri贸 el campamento de prisioneros en Pisagua (utilizado durante la dictadura de Iba帽ez y reutilizado despu茅s en la dictadura de Pinochet), aunque no se fusil贸 a ning煤n detenido. Prominentes comunistas como el entonces senador Pablo Neruda tuvieron que huir al exilio.


Varias protestas siguieron a esta situaci贸n, con la intenci贸n de generar un estallido social parecido al Bogotazo, pero una fuerte presencia policial y militar lo impidi贸. Esto no dej贸 al gobierno sin problemas, ya que un complot militar de derecha, conocido como el Complot de las patitas de chancho puso de manifiesto la inestabilidad pol铆tica a la que se precipitaba el pa铆s. Por 煤ltimo, una severa pol铆tica de austeridad llevada a cabo por el Ministro de Hacienda Jorge Alessandri a comienzos de 1950 produjo masivas protestas que esfumaron lo que le quedaba de capital pol铆tico.

Los logros m谩s destacados de este per铆odo son:

  • La plena incorporaci贸n de la mujer a la vida pol铆tica, obteniendo la plenitud del derecho a voto;
  • La total remodelaci贸n de la ciudad de La Serena;
  • El desarrollo de una fuerte pol铆tica ant谩rtica con la determinaci贸n del Territorio Ant谩rtico Chileno;
  • La creaci贸n de la Universidad T茅cnica del Estado en Santiago; y
  • La determinaci贸n en conjunto con Per煤 y Ecuador de las 200 millas de Zona Econ贸mica Exclusiva.

Resultados econ贸micos (1938-1946)

El desarrollo econ贸mico nacional era la meta de los radicales. Desde 1938 a 1941, el 铆ndice de producci贸n industrial aument贸 m谩s del 25%. Entre 1937 y 1945 creci贸 a una tasa de 8,5% anual.
Desde 1938 a 1941, el 铆ndice de producci贸n industrial aument贸 m谩s del 25%. Entre 1937 y 1945 creci贸 a una tasa de 8,5% anual.

La producci贸n agr铆cola se estanc贸, mientras la minera creci贸 5% anual entre 1938 y 1945 -el cobre lo hizo a 8%-, debido a que la II Guerra Mundial produjo una gran demanda de minerales. Pero la llegada de ingresos gracias a su venta contribuy贸 a la inflaci贸n, que se inici贸 durante el gobierno de Aguirre Cerda, pero se acentu贸 en el de R铆os.

Durante su gobierno se aprobaron constantes aumentos de salarios y sueldos, y alzas de precios. Los gobiernos siguientes mantuvieron esta pr谩ctica, que dejaba contentos a patrones y trabajadores pero que se traduc铆a en la desvalorizaci贸n de la moneda. Entre 1939 y 1942, el costo de la vida aument贸 83% respecto al per铆odo 1931-1939.


Para resolver la presi贸n inflacionaria se recurri贸 al cr茅dito externo y a la expansi贸n del cr茅dito dom茅stico.



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